Durante la mañana del miércoles 6 de enero, el alcalde de Independencia Gonzalo Durán se reunió con diferentes alcaldes adscritos a la Asociación Chilena de Municipalidades, para exigir al Estado avanzar en la fiscalización de armas a fogueo, las cuales estarían siendo modificadas por grupos delictuales para ser utilizadas con munición real. A su vez, durante la reunión, las diferentes autoridades comunales presentaron las “16 medidas municipales contra la delincuencia”, iniciativa que busca la prevención y combate de los delitos vinculados al crimen y el narcotráfico. Entre otros puntos del petitorio, se destacó:

  • La creación del “Consejo Nacional Contra el Crimen Organizado y el Narcotráfico
  • Reducción y control efectivo de armas y municiones.
  • La creación de una Fiscalía especializada en Narcotráfico y Crimen Organizado.

El conjunto de medidas fue presentado dada la necesidad inmediata de mayor protección que ha surgido en las diferentes comunas de la capital debido a la poca regulación actual en materia de tenencia de armas y la imposibilidad de rastrear los proyectiles y munición utilizados para poder determinar su procedencia, por lo cual se ha exigido actualizar la ley y asegurar un control efectivo de la tenencia de armas. Cabe recordar que, solamente durante el año 2020, en Chile se registraron 714 homicidios (de los cuales casi el 20% fueron perpetrados con armas de fuego y el 60% en la vía pública), lo que representa un 29% más que en 2019, según cifras del Sistema Táctico de Operación Policial.

El alcalde de Independencia, Gonzalo Durán, insistió en la necesidad de una política de prevención integral, que además de avanzar en la modernización y en la profesionalización de las policías, dote de mayor inteligencia las labores de persecución de este tipo de delitos. Además, el jefe comunal evidenció que resulta de vital importancia no solo el aumento de las penas y sanciones en esta materia, sino también poder regular el acceso, el control de la munición y, sobre todo, prohibir el uso de armas.

Durán enfatizó sobre estos puntos y agregó que “lo que queremos los alcaldes y alcaldesas es que el Estado se haga cargo de una política de seguridad integral que incluya el trabajo y la reforma de las policías, la prohibición de las armas de fuego y fogueo y una política de equidad para nuestras ciudades y nuestras comunas”.

Sobre esta problemática, el alcalde de La Granja, Felipe Delpín, expresó que “lo que no podemos hacer es acostumbrarnos a decir, que el tener armas es algo normal. No es normal, aquí nadie, ningún particular debiera tener armas en su casa. Ni armas de caza, armas de fuego, de ningún tipo. Por eso creemos que se debe prohibir y penalizar la tenencia y el porte de armas”.

Durante la reunión, los diferentes alcaldes revisaron junto a un experto balístico el cómo se está adaptando armamento de fácil acceso público (armas a fogueo) de manera clandestina, para cometer hechos delictuales.

El alcalde de Peñaflor, Nibaldo Meza, señaló por su parte que “la solución a estos problemas se produce retirando las armas que están dispuestas y no solo aquellas que son armas que se venden de manera regular con los permisos correspondientes, sino que también aquellas armas que con tanta facilidad se modifican para luego ser usadas en hechos delictuales o en la protección de narcotraficantes”.

Según cifras de la Dirección General de Movilización Nacional existen más de 800 mil armas inscritas en Chile y casi la mitad de ellas están en la capital. A su vez, números no oficiales establecen en un rango de 250 a 500 mil la cantidad de armas modificadas.