En un trabajo colaborativo que involucra a la totalidad de la comunidad educativa, la Escuela de Párvulos Antu-Huilén, durante 2019 se adjudicó cerca de 13 millones de pesos en fondos concursables externos, a los que se suma el cofinanciamiento municipal por 12 millones de pesos. Los fondos externos provienen de diversos proyectos ambientales, los que se encuentran en fase de implementación durante este año, a pesar de la contingencia socio-sanitaria causada por la pandemia de COVID-19. Todas estas iniciativas mejoran la calidad de vida no solo del alumnado de la escuela, sino la de los vecinos del entorno del establecimiento.

María Pía Lantadilla, directora del establecimiento, expresó que este proceso permite que las niñas y niños de la escuelas “produzcan investigación-acción y vivan en carne propia el ser ciudadanos sustentables y responsables”. Además, precisó que se busca impactar positivamente en la comunidad cuando funcione el invernadero, vendiendo algunas plantas ornamentales y verduras para autofinanciar los insumos del huerto y las camas de cultivo.

El primero de los proyectos postulados con el apoyo del Centro de Padres de la escuela, liderado por Brenda López, fue el Fondo de Protección Ambiental (FPA), en su línea iniciativas sustentables para establecimientos educacionales, categoría invernadero y compostaje, entregado por el Ministerio del Medio Ambiente. Con el proyecto “Un invernadero educativo: un espacio para el desarrollo de hábitos y estilo de vida sostenible en el plan maestro de sustentabilidad integral de la Escuela de Párvulos Antu-Huilen”, se adjudicó 4 millones de pesos para infraestructura y la compra de plantas.

Asimismo, con el proyecto presentado a la Agencia de Sostenibilidad Energética, en la categoría reforestación, protección ambiental y mejoramiento de suelos, “Huerto ecológico escolar Escuela de Párvulos Antu-Huilen”, se adjudicó otros cinco millones de pesos. Junto con el riego de aguas limpias para el huerto sustentable, estos recursos permitieron realizar las instalaciones para la reutilización de aguas grises del establecimiento que surten las camas de cultivo de plantas ornamentales a través de un sistema de riego automático. A futuro, se podrá compartir estas aguas recuperadas como regadío con el parque exterior ubicado en Av. Salomón Sack, colaborando así con la comunidad aportando en una mejor calidad de vida. Además, este proyecto involucra la capacitación en materias ambientales para las funcionarias y las familias de la comunidad educativa.

Por último, con el proyecto «Conozco, cuido y movilizo mi cuerpo» postulado a Fundación Arcor por 4 millones de pesos, se instalaron un techo, sectores de hidratación, puntos de relajación y se adquirieron tatamis y otros elementos para la práctica de diversas estrategias del yoga infantil y de la promoción alimentación saludable.

Recordemos que la Escuela de Párvulos Antu-Huilen, está certificada en nivel de excelencia en el Sistema Nacional de Certificación Ambiental de Establecimientos Educacionales, SNCAE, desde 2016, y que gracias a la alianza estratégica que mantiene con la organización Ecological Geniuses ha elaborado su Plan Maestro en Infraestructura Sustentable, facilitando la postulación a este tipo de proyectos.